Eugenio Siragusa  
   
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Eugenio Siragusa :

Vosotros, gobernantes y hombres de ciencia, habéis elegido el camino más negativo. Sed cuerdos y responsables si queréis sobrevivir. Haced que no sea inútil la condonación celeste que os consiguió Jesús por gracia del Padre Creador.

 

Conocí personalmente a Eugenio Siragusa en 1.981. En el verano de aquel año, aprovechando mis vacaciones de Agosto, marché a visitarlo a Nicolosi (Sicilia). En el aeropuerto de Catania, me recogieron Eugenio Siragusa, Miguela Lecha y el pequeño El¡. Gentileza ésta, que no olvidaré. Pues la distancia entre Nicolosi y Catania es considerable. Además la tarde era muy calurosa y El¡ era todavía muy pequeño. Asimismo, no podré olvidar nunca los gratos momentos que pasé durante cuatro días junto a esta entrañable familia. Ni tampoco la generosa y desinteresada hospitalidad que tuvieron para conmigo.
El primer día de mi estancia en Nicolosi, lo pasé en casa de Eugenio. Circunstancia que aproveché para exponerle todas las inquietudes, dudas e interrogantes que en aquel tiempo emanaban de mi espíritu. El, con infinita paciencia y gran ternura, me fue contestando todas mis preguntas. Realmente tengo que decir, que Eugenio Siragusa es una de las personas que mejor y más conceptos me ha aclarado dentro del extenso campo del Conocimiento y de la Verdad.
Al día siguiente, Eugenio preparó una excursión al Etna. Efectivamente, sobre las diez de la mañana un grupo de unas veinte personas en varios automóviles nos dirigimos hacia el majestuoso volcán. Al llegar a la altura del monte Manfré, Eugenio nos muestra el lugar exacto donde tuvo su primer encuentro con los extraterrestres. De aquel lugar, tomé un trozo de lava petrificada que aún conservo en casa. De regreso a Nicolosi, paramos a comer en un restaurante cercano a la carretera. Durante la comida, recuerdo que Eugenio nos hablaba sobre el tema de las Apariciones Marianas. Nos decía, cómo Miryan (La Virgen), en este final de Era, se prodigaba con sus apariciones y mensajes, tratando de invitar a esta Humanidad a un serio arrepentemiento y a un poner las cosas en su justo sitio. En un momento determinado de esta conversación, Eugenio comenzó a llorar. Sus lágrimas manaban de sus ojos como agua de manantial y se deslizaban por sus mejillas como torrentes de agua viva. A mí, se me encogió el Alma, al ver cómo un hombre de tan fuerte personalidad y de gran fuerza interior, era capaz de llorar como un niño, por esta doliente Humanidad.
Todos los días, a la caída de la tarde, nos reuníamos en el jardín de la casa de Eugenio un. colectivo de personas de distintas nacionalidades. Una vez todos sentados, Eugenio, contestaba a todas las preguntas o conceptos que se exponían. Con simpatía y eficacia. Miguela traducía. De vez en cuando. Eugenio leía algunos de los mensajes extraterrestres que hacían alusión a las preguntas formuladas. Una de aquellas tardes, tuve una extraña sensación: Como en días anteriores, todo el colectivo de personas estaba sentado en torno a Eugenio. Las preguntas se sucedían. Los debates tomaban calor. Pero se respiraba paz y sana alegría. Yo observaba la escena en silencio. De pronto, sin saber cómo, tuve la sensación de que aquella escena, incluyendo a algunos de sus personajes yo la había vivido ya en otro tiempo y lugar. Aunque mi pantalla mental no registrase estos dos factores determinantes, el golpe de intuición experimentado era claro y concluyente. ¿Sugestión?. No lo sé. Creo que no. Lo cierto es que aquella tarde, yo experimenté esa extraña pero gratificante sensación.
Cuatro días pasan pronto. Llegó el momento de regresar a España. Por la mañana temprano, recogido mi equipaje, me dirijo a la recepción del hotel para abonar mi estancia. Mi sorpresa se hace mayúscula cuando el empleado de recepción me comunica que mi cuenta está pagada. Que la ha abonado el Sr. Siragusa. Yo, me pongo algo nervioso y excitado. A mi lado, se encontraba Dino Caglioni y su encantadora esposa. Ambos me calmaron, diciéndome que Eugenio era así. Que era su forma de actuar. Yo, les digo, que no hay derecho de abusar de una persona tan altruista y generosa.
La familia Caglioni me llevó hasta el aeropuerto de Catania. En el aire y desde mi asiento en el avión, veía por la ventanilla, parte de Sicilia y el Etna siempre erguido y vigilante. En aquel momento, se me agolparon en mi mente los nombres de Noé y monte Ararat. Moisés y el monte Sinaí. Eugenio y el Etna. Adamski y el desierto de California. Y es que en el mundo de Los Contactados, la montaña y el desierto son siempre una constante.
Son varios los años en que he mantenido correspondencia con Eugenio Siragusa. A lo largo de estos años, me he podido hacer de una gran documentación sobre la vida y obra de este gran contactado de nuestro tiempo. Así mismo, existe en el mercado del libro una triología sobre Siragusa, cuyo autor es V. del Pozo. Será desde esta triología y desde mi archivo particular donde les iré narrando al lector los principales acontecimientos y experiencias vividas por este famoso contactado.

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Audio, "Eugenio Siragusa" por Marcos Amadeo, del programa "El lado oscuro" :

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Cumpleaños iniciatico (25.3.52)
Yo cumplía 33 años. Por motivos de trabajo, como solía hacer diariamente, me había levantado muy temprano. A eso de las seis de la madrugada, en medio de una espesa niebla, en la parada de la Plaza de los Mártires, esperaba la llegada del autobús. Me llegaba el murmullo de las olas del mar próximo. Para distraerme me apoyé en la barandilla del paseo marítimo y me puse a contemplar el encresparse de las olas. De improviso; suspendido en el cielo, velocísimo, divisé un círculo luminoso de un color blanco‑mercurio. La luz, a medida que se aproximaba, se hacía más intensa. Al mismo tiempo, en el interior de dicha luz, comencé a distinguir un objeto semejante por su forma a un trompo o sombrero de sacerdote. El objeto se detuvo en el aire, encima de donde yo estaba. Confieso que me hallaba aterrorizado. Hubiera querido huir, pero no me fue posible. Estaba como petrificado. ¿Qué podía ser aquel objeto? ¿Un fantasma? ¿Un aparato experimental?. Una riada de pensamientos pasaban por mi mente, cuando partió de aquel objeto un rayo luminoso en forma de clavo invertido que se dirigió a mí y compenetró todo mi ser. En el acto una indescriptible beatitud me invadió. Todo mi miedo se desvaneció. Después de un rato, el rayo luminoso se hizo más sutil, como si hubiera sido reabsorbido por el aparato.
Aquel objeto (después supe que había sido un disco volante) describió un amplio círculo en el cielo y desapareció en el horizonte. Al recobrarme, comprendí de modo inmediato y de forma cada vez más intensa y convincente que me había sucedido algo extraordinario; una especie de redimensionamiento de mi personalidad, de todo mi ser.
El trauma fue tremendo. Me sentí fisicamente malísimo. Como si esto no bastase, al darme la vuelta, la geometría de las casas y los objetos que pasaban por delante me provocaban náuseas y me repugnaba su sentido estético. Todo me parecía arcaico. No me sentía con fuerzas para ir al trabajo, y me volví a casa. Fue un día de crisis profunda. Al mismo tiempo comencé a oir una voz que me hablaba dentro de mí. Aquel día de mi treinta y tres cumpleaños fue para mi vida el día de un completo y verdadero cambio trascendental.
Aquella voz comenzó a instruirme sobre geología y cosmogonía. Me iniciaba en los misterios del Creador. Me hizo aflorar en la mente visiones del pasado, de mis vidas precedentes. Me hizo recordar que doce mil años antes yo era un estudiante de Pose¡ dón, en la Atlántida. Me hizo revivir aquella época maravillosa, en cuya civilización la sabiduría y el amor eran los pilares sobre los que se asentaban la sociedad. Yo, que nunca había tenido predisposición ni práctica alguna de dibujo, comencé a sentir la necesidad de dibujar y diseñar. En aquel tiempo diseñé papiros de más de seis metros de largo. Dibujé la forma y posición de los Continentes en la época de Mut, en la lemúrica y en el período atlantídeo. Este red¡mensionamiento mío fue posible en virtud del contacto telepático que había establecido entre algunos extraterrestres y yo. Esta percepción extrasensorial se fue afianzando y afinando dentro de mí, pero debieron transcurrir diez largos años antes de poderme encontrar personalmente con mis instructores extraterrestres.

Primer encuentro (30.4.62)
Después de casi once años de contactación telepática y percepción extrasensorial por parte de los extraterrestres al Sr. Siragusa, aduanero, residente en Sicilia (Italia) y ampliamente conocido por su inquebrantable testimonio en los medios ufológicos de todos los países, fue inducido y prácticamente guiado a un encuentro con dos de estos seres, Comandantes: Asthar Sheran e Ithacar, en el monte Manfré, junto al Etna, ante cuya presencia (dos metros de altura, rasgos bellísimos y complexión atlética), todo su ser se conmovió beatíficamente, aceptando la encomienda de hacer llegar a todos los jefes de estado de la Tierra, un comunicado explícito de amonesta sobre las prácticas atómicas y los peligros inherentes a las mismas. Pero dejemos que sea el propio Eugenio Siragusa quién nos cuente su primer encuentro.
Mi enseñanza telepática se hizo cada vez más intensa. Un día sentí repentina­mente la necesidad de subir al Etna. Por entonces tenía yo un Fiat 600 que había conseguido vendiendo una finca de un amigo. Tan pronto como se hizo de noche, partí de Catania en dirección al volcán. Mientras ascendía por la carretera que zigzaguea a partir de los 800 metros hasta una altura de casi 3.000, próxima a la cumbre, tuve la sensación de que no era yo quien conducía, sino que el coche era conducido por una fuerza superior. Recorriendo un camino sinuoso, me aproximé al monte Manfré, que tiene 1.370 metros de altitud. Después de parar el coche al borde la carretera, continué a pie por un sendero que conducía a la cima del cráter apagado. Había llegado a la mitad de la ladera escarpada, cuando vi en lo alto de la colina destacar la silueta de dos individuos, cuyo traje espacial plateado brillaba bajo los rayos de luna llena. Eran altos y de aire atlético, con cabellos rubios cayendo sobre sus hombros.Llevaban muñequeras y tobilleras brillantes que parecían de oro. Tenían un cinturón luminoso en la cintura y unas extrañas placas en el pecho. Viéndolos, mi sangre se heló en las venas y me sentí inundado de un sudor frio. Hacía diez años que esperaba ardientemente este momento, pero el sitio aislado, la oscuridad nocturna y el encuentro repentino no estimulaban precisamente mi valor.
Uno de los extraterrestres dirigió hacia mí un rayo de luz verde, proyectado por un objeto que tenía en la mano, e instantáneamente me sentí recorrido por una sensación extraña, que me tranquilizó inmediatamente, dándome una serenidad indescriptible. Mi corazón, que al principio parecía querer explotar en mi pecho, volvió a latir regular y pausadamente.
Me quedé mirando a ambos como embobado. Con la iluminación de la luna, pude distinguir sus facciones delicadas y su mirada penetrante y sobrecogedora. Uno de los dos me dirigió la palabra en italiano: La paz sea contigo, hijo. Te estábamos esperando. Graba en tu mente cuanto te digamos. La voz no tenía timbre humano; parecía metálica y como si saliese de un registrador. Me dieron el mensaje, y yo intenté retenerlo en la memoria para escribirlo en cuanto llegase a casa... Elevaron sus manos como gesto de bendición, me dijeron:
La paz sea contigo, y se fueron hacia el disco, que se encontraba al lado de uno de los cráteres. Yo estaba tan estupefacto que no pude articular palabra. Algunos instantes después me repuse del estado de inmovilidad en que había caído.
El mensaje recibido contenía una invitación a la paz mundial y al desarme nuclear. Dicho mensaje, Eugenio Siragusa lo envió a todos los jefes de Estado y científicos especializados en energía nuclear. El texto del mensaje decía:

Con desagrado debemos advertiros necesariamente sobre el peligro de vuestros experimentos nucleares. Nos duele afirmar que nada se podrá hacer para evitar que vuestro mundo sufra un duro golpe de naturaleza desastrosa y mortal. Si queréis que vuestro planeta no se convierta en el cuerpo doliente de un lejano tiempo, debéis abandonar de un modo definitivo y para siempre vuestros deletéreos experimentos nucleares. Hemos sido encargados para vigilar vuestro destino, porque tenemos confianza en vuestro porvenir. Estad completamente seguros de que si tenéis la fuerza y el coraje para realizar una sólida unión entre todos los habitantes de la Tierra y lleváis a cabo la completa destrucción de los armamentos nucleares, que ahora más que nunca os hacen orgullosamente dañinos y morbosamente agresivos, todo será posible.
Este mensaje, que hemos dictado con tanto amor y no menos preocupación, es uno de los más sentidos que hemos transmitido, dada la gravedad de los actos que os proponéis cometer. Hemos hecho mucho y continuaremos haciéndolo para evitar lo peor. Vosotros, gobernantes y hombres de ciencia, habéis elegido el camino más negativo. Sed cuerdos y responsables si queréis sobrevivir. Haced que no sea inútil la condonación celeste que os consiguió Jesús por gracia del Padre Creador.

Viaje a la luna negra:
Uno de los viajes espaciales mantenidos por Eugenio Siragusa, fue aquél que le llevó a la Luna Negra. El escritor Victorino del Pozo nos describe magníficamente los pormenores de este viaje en una entrevista mantenida con Eugenio Siragusa sobre el citado viaje. La entrevista es la siguiente:
‑ Usted dice que vio a extraterrestres en numerosas ocasiones y que también pudo viajar en sus aparatos. ¿Cuándo realizó el primer viaje y cuál fue su destino?
‑ Uno de los viajes más importantes que he echo fue aquél en que me llevaron a la Luna Negra.
‑ ¿Podría describirnos el viaje?
‑ Fue un viaje fantástico. Duró dos horas, y en ese tiempo recorrí la distancia de 470.000 kilómetros. El viaje se realizó en una de las naves llamadas platillos volantes. Tuvo comienzo a las 18.30 horas y terminó exactamente dos horas y veinte minutos después.
‑ ¿En qué lugar le subieron a usted a bordo del aparato y cómo era?
‑ Mi viaje comenzó en R.agalna, una villa turística muy próxima al Etna, a pocos kilómetros de Palermo. El aparato tenía forma lenticular y su diámetro sería de unos doce metros. En su interior había espaciosos corredores circulares que daban a numerosos compartimentos, donde iban instaladas complicadas máquinas científi­cas para el vuelo cósmico, Entre los compartimentos había también cómodos dormitorios.
‑ ¿Qué aparatos vio usted en el interior de la nave?
‑ No es fácil para mí definir su interior. Cuando entré en el primer recinto de la nave, noté que había grandes cuadros cartográficos y paneles luminosos, donde era posible seguir las líneas magnéticas de la Tierra y comprobar la imagen de la zona que se estaba sobrevolando. Estos paneles se hallaban dotados incluso de unos potentes zooms. Me fue permitido entrar también en otro compartimento donde había instalado un televisor globular. Las imágenes que aparecieron allí ante mis ojos eran extraordinarias. Le puedo decir que por su medio yo mismo podía verme autoproyectado como viajando en otro aparato.
‑ ¿Se pararon durante el viaje? ¿Hicieron alguna escala?
‑ No. Fuimos directamente al lugar de destino.
‑ ¿Cuál era dicho lugar? ¿Cómo era?
‑ Se trataba de la Luna Negra. Y llegamos en siete minutos exactos. La Luna Negra no es un satélite. Es una gran astronave que la ciencia ha localizado muy bien. Tiene una función precisa y delicada: mostrar a la Tierra siempre la misma cara de la Luna y mantener la otra oculta.
‑ ¿Qué vió en la Luna Negra?
‑ La Luna Negra es una auténtica ciudad volante, una ciudad maravillosa, una ciudad de ensueño. Nosotros no hemos construido ninguna igual, ni en los filmes de ciencia ficción. Apenas puse el pie sobre esta astronave, vislumbré, circundado de bellísimas mujeres, quiénes agitaban un objeto que no sabría definir, un hombre que llevaba una placa colgada del cuello.
‑ ¿Quién era? ¿Un extraterrestre?
‑ No. El personaje era un terrestre que se encontraba en la Luna Negra. No hablé con él. Sé que es un mecánico nacido en Bolonia y que se llama Galli. Le he vuelto a ver en la propia Bolonia hace algún tiempo...
‑ ¿Qué hizo usted en la Luna Negra? ¿Por qué le llevaron allí?
‑ Fuimos conducidos a un enorme salón muy luminoso, como si estuviese tapizado de placas de plata. Tenía forma circular, o más bien forma de herradura de caballo. En torno había sillas con complicados aparatos, que a mí me recordaban las que utilizan los americanos en las penas de muerte. En ellas estaban sentados extrate­rrestres, silenciosos e inmóviles como estátuas. Llevaba túnicas de diversos colores.
‑ ¿Qué hacían los extraterrestres, sentados de tal manera?
‑ Se trataba de hermanos en misión sobre la Tierra, en estado de desdoblamiento. Está claro que los extraterrestres tienen la facultad del desdoblamiento y pueden trasladarse a la Tierra perfectamente en forma astral. Si he contado bien, son cerca de seis millones el número de extraterrestres en acción sobre la Tierra. Este tipo de trabajo lo pueden hacer hasta los 80 años; después deben retornar.
‑ ¿Quién gobernaba la nave en que realizó el viaje?
‑ Su comandante era Woodok y fuimos a la Luna. Juntos penetramos bajo la corteza lunar y bajamos hasta 400 metros. La primera cosa que vi fue un núcleo solar de modestas dimensiones. A aquella profundidad me era posible respirar bien, porque, contrariamente a lo que se afirma en la Tierra, allí se encuentran todos los elementos necesarios para la vida. La Luna está poblada y tiene animales y vegetación. Los extraterrestres han construido enormes angares donde pueden entrar y permanecer sus naves en misión sobre el cosmos.
‑ ¿Le dieron algún dato científico sobre la Luna?
‑ Sí. La Luna, en contra de lo que creen los americanos ylos rusos, es tan joven como la Tierra. Las piedras que han traído de allí no sirven para nada. La Tierra, como la Luna y las otras dos lunas desaparecidas, nació de una explosión de una estrella supernova.
‑ ¿Qué son, qué eran las dos lunas desaparecidas?
Eran dos satélites caídos sobre la Tierra por la fuerza de la gravedad. La primera cayó en el continente .Mut y la segunda destruyó la Atlántida. Las tres lunas nacieron de la Tierra cuando nuestro planeta estaba todavía en estado fluído, sin embargo, no creo que los americanos y rusos ignoren las razones de que en la Tierra veamos siempre la misma cara de la Luna.
‑ Si americanos y rusos conocen alguno de los secretos de la cara oculta de la Luna, ¿por qué no han alunizado allí, en vez de hacerlo en la cara visible?
‑ Los rusos, como usted sabrá, intentaron un aterrizaje en la cara oculta, con la intención de desvelarlos secretos que allí se ocultan. Personalmente, recibí un mensaje al respecto. Se me decía que los astronautas rusos serían devueltos a la Tierra y regresarían como dormidos cuando los recogiesen, pero que estarían realmente muertos. Y así fue.
‑ ¿Desde cuándo está habitada la Luna? ¿Qué más le dijeron?
‑ La Luna está habitada desde hace 175.000 años. Los miembros de la Confederación Interestelar pusieron allí su base hace 175.000 años. No es aconsejable habitar sobre la superficiecie de la Luna, porque el núcleo central ígneo‑cósmico de nuestro satélite está en contínua contracción, con pérdida de masa. Eso explica los cráteres lunares, que no son debidos a la caída de meteoritos, sino al vacío que la pérdida de masa de la superficie provoca, causando sedimentos imprevistos. Además, la super­ficie de la Luna está sometida a tremendos estertores ondulatorios por causa de la influencia de nuestros océanos.
‑ Nos ha dicho antes que la Luna tiene habitantes en su interior, que vió un Sol dentro. La Tierra ¿puede encontrarse también hueca en su interior, o bien su núcleo está constituído por el fuego?
‑ Con Woodok hablé también de la Tierra. En efecto, está habitada en su interior. Consta interiormente de un núcleo solar. Los sistemas solares alimentan y nutren nuestra vida. Nosotros formamos parte de una escala, y en la misma ocupamos el plano más primario.
‑ Su teoría es fantástica. ¿La saben los científicos? ¿Podría ofrecernos alguna prueba?
‑ Comprendo que sea fantástica. Los científicos americanos y rusos han puesto en órbita numerosos satélites, unos tripulados y otros no, en torno a la Tierra. ¿Qué objeto tienen?. Le voy a enseñar un documento que prueba cuanto le digo. (Me mostró unas fotos del Polo Norte abriéndose como un obturador de una cámara fotográfica. Las adjuntamos como primicia y como prueba testimonial de cuanto Eugenio Siragusa dijo sobre el tema). Dichas fotos del polo Norte dilatándose constituyen uno de los documentos obtenidos entre las 39.953 fotograbas que hizo uno de los satélites de la N.A.S.A. Este es un documento que los científicos de todo el mundo ignoran. Demuestran que nuestro polo Norte, por efecto de una dilatación de la materia, porque es elástica, se abre periódicamente. En otras palabras: nuestro polo Norte se está expandiendo, y ninguno se da cuenta. En el centro de la Tierra viven seres de dos a cinco metros de altura, de una tez totalmente blanca. Sus proporciones están determinadas por efecto de la fuerza centrífuga contraria a la nuestra.
De trascendentales hay que catalogar las experiencias vividas por Eugenio Siragusa en este su viaje a la Luna Negra y a nuestra propia Luna. Según definición del propio Eugenio Siragusa, la Luna Negra es un satélite artificial que la ciencia ha localizado muy bien. Hace habitualmente el recorrido de Luna a Venus y regresa. Su objetivo preciso es mantener la Luna nuestra en su órbita y evitar su aproximación y choque con la Tierra. La trayectoria del satélite se realiza describiendo un ocho entre la Luna y Venus.

La serpiente emplumada (El origen del hombre):
En su día. Eugenio Siragusa, recibió por parte de los extraterrestres una serie de comunicados que hacían una clara alusión, a la formación de nuestro sistema solar, al origen del hombre y su posterior injerto de la inteligencia.
En nuestros archivos tenemos la historia relativa a la formación de vuestro sistema solar. Este se formó, hace unos veinte mil millones de años de vuestro tiempo, de una estrella supernova (como vosotros la llamáis), que fecundaba en un espacio que ahora ya no existe porque se ha expandido.
Poseemos también. la historia de los estados evolutivos que se han sucedido hasta vuestros días. Vuestro tiempo y vuestro espacio no tienen sentido para nosotros que vivimos fuera del tiempo y del espacio. Nuestra naturaleza astral permite introdu­cirnos, provisionalmente, en todas las dimensiones, ya que estamos compuestos de Luz, elemento primario que todo lo compenetra, ya sea sobre los planos sensitivos, o bien, sobre los psíquicos y fisicos.

Nosotros no somos mortales:
Nosotros coordinamos, elaboramos las estructuras del universo visible y todo cuanto a él le es útil para su devenir. Somos nosotros quiénes creamos las genéticas cósmicas y las agregaciones de los elementos que alimentan la existencia de toda cosa visible e invisible.
Nosotros somos Los Arquetipos, Los Elohim, Los Dioses de la Historia. Vosotros existís porque nosotros lo hemos querido. haciéndoos a nuestra Imagen y Semejanza. Podríais, incluso, dejar de existir. si así lo quisiéramos.
Vuestros primeros padres, aquellos que fecundaron la vida inteligente sobre vuestro planeta, vinieron de lejos y no eran terrestres.
Las primeras tribus humanoides, hijos del mundo, estaban privados de inteligen­cia, antes que acaeciese el acoplamiento entre los Hijos de Dios y las hijas de los hombres. Entonces, se formó el homo‑sapiens, verdadero heredero de una genética injertada por una voluntad superior del Dios Viviente. Los Dioses estaban compla­cidos, volviendo un hombre animal a su Imagen y Semejanza, y concediéndole el beneficio de la inmortalidad, con unas condiciones bien precisas, y con la obligación de respetar y obedecer la ley de los creadores y venerar la fuerza omnipotente y omnisciente del Espíritu Santo, creador de todo, Dioses comprendidos.
Cada cielo tiene un padre. un gobernador de la Inteligencia Creadora, un Dios, como vosotros lo llamáis, asistido por una lista indefinible de coordinadores, de instructores, de vigilantes, de modificadores, de manipuladores hijos de la Luz y dueños de su poder y de los elementos primarios, realizadores de la vida en sus varias dimensiones.
Vuestro Sol es logos de la idea Divina creadora, donde cada idea se hace forma antes de ser, de existir, de servir, de ser servido.
La verdad es el conocimiento, y la conciencia es acumulación, depósito indestruc­tible de las obras experimentadas en el edificio creativo donde se forja el devenir contínuo, mutable, eterno del cosmos.
El ayer y el mañana se identifican en el eterno presente, mientras el espacio y el tiempo no son más que apariencias brotadas de las dimensiones relativas de las masas gravitantes de los hemisferios materiales.
El absoluto existe sólo en la astralidad, donde todo es causa sublimada de la incorruptible armonía del poder Divino y de la androgeneidad de las formas nacidas de la idea de la Luz Creante.
Leídos y meditados estos mensajes celestes recibidos por Eugenio Siragusa, será la misma fuente reveladora la que nos describa paso a paso el origen del hombre. Pero vamos a partir del estudio sobre el tema, que realizaron en su día Tino Paglialunga y Giorgio Bongiovanni, ambos estudiosos aplicados de la Revelación Extraterrestre.
Hace unos cien millones de años, en las aguas vivas, durante bastante tiempo, se desarrolló un pez con unas cualidades intelectivas y genéticas idóneas:el mamífero prehistórico, llamado delfín. Los Elohim, entonces, manipularon el tronco de este animal, programándolo para injertar en él la Inteligencia; pero, después de varias tentativas, abandonaron aquel propósito, por una causa fundamental: dicho animal, que aparecerá situado en una zona particular del planeta, llamada después Lemuria (entre Africa y América, después de su división), presentaba una particular estruc­tura en la cabeza que resultó inmodificable para poder adaptarla a la vida de un indivíduo vegetariano en la superficie terrestre.
Entonces, estos Seres, de inteligencia volumétrica, después de transformar de nuevo al delfín en lo que era antes, buscaron a otro dinosaurio marino: La Serpiente Emplumada.
Los Señores de la Luz bajaron a la Tierra; su propósito: generar vida. Ellos cogieron a un dinosaurio acuático de medianas dimensiones, criatura sensible y astuta: La Serpiente Emplumada, poseedora de las cualidades primarias para iniciar la ascensión evolutiva.
Del agua, fuente de la vida, la serpiente salió a la tierra para convertirse en el antropos, el hombre futuro. En ese instante, los enviados de la conciencia suprema intervinieron. Normalizaron la estatura y modificaron el código de la hipófisis, insertaron en el cuerpo el código que permitió reasumir físicamente a nivel de glándulas su plumaje y finalmente, del ser andrógino, separaron los sexos, porque el saurio que servía de base al antropos era un animal andrógino, era a la vez macho y hembra, se autofecundaba para después parir. Ellos manipularon por tanto también el coxis y separaron los sexos, lo hicieron a su imagen y semejanza.
Los Elohim dijeron: daremos al hombre la luz para que viva en la conciencia, daremos al caballo un caballero eterno. De forma que al cuerpo en ese instante evolutivo se acopló el astral.
Y los hijos de las estrellas cohabitaron con las hijas del hombre, insertando nuevos genes con valores hereditarios distintos.
El ambiente general del planeta fue mutado para hacer posible la evolución de la vida. Los saurios sufrieron con este proceso, una reducción sustancial de su mole, aparecieron nuevas especies animales traídas de otros mundos.
La Tierra y sus nuevas semillas fueron bendecidas por el Sol. El Hombre‑Dios potencial Adam‑Eva, habían sido engendrados.
La serpiente emplumada dorada, dinosaurio acuático de modestas dimensiones (seis o siete metros), es el generador de las estructuras bio‑fisicas iniciales del cuerpo que, actualmente, el hombre posee. Se trata de un mamífero andrógino, cuyo elemento existencial es el agua, antes de que se iniciara la lenta metamorfosis y, consecuentemente, el desarrollo de los órganos necesarios para la nueva adaptación a la tierra firme.
Este dinosaurio acuático, sufre dentro del agua una serie de metamorfosis. El animal empieza a perder las estructuras de un ser acuático, para adquirir, a través de un proceso químico‑biológico, las estructuras características de un animal adaptado a la tierra firme.
Llegados a este punto, los Elohim actúan sobre el prototipo y llevan a cabo la primera intervención. El coxis y la hipófisis son manipulados para normalizar la estatura, de forma que sea más idónea para un determinado ambiente climático. Además, introducen en el cuerpo los sistemas glandulares.
Nace, así, el ser, adamítico. de naturaleza andrógina y, por tanto, bisexual, con la posibilidad de autoprocrear.
Las sucesivas manipulaciones se producen de la siguiente manera:

  1. Desdoblamiento de los sexos del ser andrógino; operación efectuada con el fin de transmitir la genética y los caracteres hereditarios.
  2. Fase de acoplamiento. Los seres deben multiplicarse para transmitir la genética.
  3. Modificación genética y de los caracteres hereditarios, de forma que puedan desarrollarse, completamente, los valores psíquicos latentes y los valores somático.

Finalmente, el prototipo de hombre presenta todas las cualidades mentales y psicofsicas para poder adquirir la Inteligencia‑Espíritu, o sea, el Ego‑Sum: Yo Soy.
Al cuerpo se acopla el Pneuma o Alma y, he aquí, al hombre creado a Imagen y Semejanza de los Elohim.
Los hijos de Dios se enamoraron de las hijas de los hombres y las fecundaron.
Podemos considerar que esta extraordinaria intervención de los extraterrestres, por voluntad suprema de los Elohim, tuvo lugar hace unos cinco millones de años.
Los perfectos conocimientos científicos de los extraterrestres, provenientes de Orlón', Proción, Alpha Centauro y Las Pléyades, les permite surcar el gran e ilimitado océano del espacio y llegar al actual sistema solar, con un fin bien preciso, instruidos por Los Astrales: injertar la nueva genética en el hombre del planeta Tierra.
Este sublime acto de amor hacia el hombre terrestre, transmitiendo una nueva genética, se realiza a través del acoplamiento físico; como resultado, nacen los titanes, portadores de la genética G.N.A., con unos valores potencialmente cuatri­dimensionales.
Las inmensas naves espaciales aterrizaron en extensas y verdes llanuras de la Tierra. Miles de islas voladoras se posaron por grupos, en varios puntos del planeta. Sus Jefes Guías eran cuatro, y cada uno de ellos representaba la voluntad colectiva de las cuatro razas: la blanca, la negra, la amarilla y la roja.
Las características de cada raza son muy distintas una de otra. Por ejemplo, la raza injertada por los seres de Alpha Centauro, de diversas estaturas, rubios, altos, hermosos y con los ojos azules, tienen una precisa genética informativa erótico­creativa, con un dinamismo psico‑motriz muy acentuado en el plano físico. En cambio, la raza injertada por los seres de las Pléyades, de variada estatura, corpulentos, de piel roja como la sangre de buey, ojos oscuros y ovalados, llevaba impresa una genética informativa espiritual, con un dinamismo psico‑motriz cons­tructivo y contemplativo de la leyes fundamentales del Espíritu Creativo.
La raza injertada por los seres de Proción, de estatura variada, corpulentos, de piel amarilla o verdosa clara, ojos oscuros y ovalados, portaba una genética informa­tiva intelectual, con un dinamismo psico‑motriz inventivo, provechoso, colectivísimo y místico.
Y finalmente, la raza injertada por los seres de Orlón, de diversa estatura, corpulentos, de piel bronceada y con ojos normales, poseía una fuerte genética informativa mágica, con un dinamismo psico‑motriz genial, instructivo de las´fuerzas materiales y de las vibraciones principales de la energía.
Las cuatro razas injertadas por voluntad de los arquetipos solares, definían formas humanoídes. Los Arquetivos, que aparecieron y transmitieron las entidades espirituales para llevar a cabo tal proceso evolutivo‑creativo en esta célula del Divino Cuerpo Macrocósmico, pertenecían a los genios solares de tres constelaciones que gobernaban parte del Universo: Aguda, León y Toro. Estos artífices de la vida del Dios manifestado, habían desarrollado en nuestro planeta un plan cosmológico, con predisposiciones evolutivas iniciales para un grupo encimático tridimensional, es­tando dotados de un proceso de valores mutantes, a través de un conocimiento binario.
El pensamiento creativo, nacido de la Suprema Inteligencia cósmica, se había manifestado por medio de los Seres‑Dioses, que lo interpretaron y lo convirtieron en ejecutivo.
El injerto dio sus frutos, y la ascensión empezó a tener aceptación, por parte de las enzimas, para evolucionar en conocimiento y en conciencia, de la obediencia o rechazo a la Ley Divina y, de este modo, sufrir un proceso obligado por la rígidas leyes que sostienen la economía creativa del Ser Macrocósmico.
Ahora, el hombre era libre en la experimentación para percibir, a través de la experiencia dualista, el conocimiento y la plena conciencia de la verdad, para discernir lo negativo de lo positivo, y viceversa, y para iniciarse en ser un instrumento activo y operador de la economía creativa y automedonte del reino tridimensional del Espíritu Creativo manifestado o Dios Viviente (mineral, vegetal y animal).
Una ardua responsabilidad que, tampoco, los hombres de hoy asumen, a pesar de las duras reprimendas de la Suprema Ley Creativa, a pesar de las amonestaciones de aquellos que presiden el derecho del Cosmos y las inmutables leyes que lo gobiernan. La desobediencia continua y las degeneraciones no cesan, hipertrófica­mente, recorriendo un sendero que activa nuevas y más duras reprimendas por parte de la Suprema Ley de la Armonía Creativa. Los zigos (mineral, vegetal, animal: aire, agua, fuego y tierra) se rebelan, porque se ven forzados a soportar un proceso involutivo y destructivo por parte del hombre.
La verdad es que el hombre existe, porque debe alcanzar la meta que le ha sido predestinada desde su nacimiento: ser, verdaderamente, la imagen del Creador, para continuar la gran obra del devenir eterno del Cosmos.
A lo largo de estos casi 40 años, Eugenio Siragusa ha enviado a los Gobiernos de las Grandes Superpotencias y a los poderosos del mundo entero, una serie de mensajes y comunicados, donde invitaba a poner las cosas en su justo sitio antes de que fuera demasiado tarde. Poco, o ningún caso ha sido la respuesta recibida. Ahora la Humanidad entera se ve obligada a vivir en sus propias carnes los efectos deletéreos de unas causas mal edificadas. Así mismo, anunció con años de antelación toda una serie de descubrimientos que posteriormente la ciencia terrestre ha tenido que avalar.
En la Revista Karma‑7, n° 196 pág. 13,14,15 y 16, aparece un artículo que hace referencia a la actividad profética de nuestro contactado. El citado artículo aunque muy sintetizado por razones de espacio, está magníficamente expuesto por C. y F. Bongiovanni.
El siglo XX de la civilización del planeta Tierra es el período más dramático y más apocalíptico que la sociedad humana ha atravesado en toda su epopeya. De cuanto afirmamos tenemos la tangible prueba de los acontecimientos que se han producido desde el año 1.900 hasta 1.988.
La Primera guerra mundial, acontecida en los inicios de este siglo, hubiera debido suscitar en el alma del hombre una seria y responsable toma de conciencia, para que se pusiese fin a la triste y traumatizante experimentación de la violencia, del egoísmo y del orgullo, principales causas de las tristes estadísticas de muerte y destrucción; en cambio, desgraciadamente, tan sólo ha sido la tarjeta de visita de la parte negativa que el hombre hubiera debido sofocar o eliminar totalmente: lo diabólico.
En la sociedad del siglo XX se desencadenan la locura (harbar), la corrupción más aberrante, la sodomia más nefasta, y la humanidad cada vez más encaminada hacia el abismo de la autodestrucción, no sólo de la materia, sino también y sobre todo en los valores morales y espirituales.
Hemos dado, y seguimos dando, una extensa síntesis de los perniciosos aconteci­mientos que cada día se producen en nuestro mundo. Quienes nos acusan de catastrofismo, alarmismo, etc, nos induce a pensar que éstos no aman a sus hijos y que, incluso, se vuelven cómplices y, de un modo más o menos consciente, en causantes de la total decadencia de nuestra civilización.
Desde hace tiempo, ya estamos en pleno Apocalipsis (que significa Revelación de los acontecimientos finales), cuya fase definitiva comenzó en el año 1.976, lo cual ya fue anunciado por la Virgen a los pastorcillos de Fátima, cuando en el Tercer Mensaje habla de la segunda mitad del siglo XX.
Por Apocalipsis no debe interpretarse el fin del mundo o destrucción de la Tierra, sino una mutación radical de nuestra sociedad, con acontecimientos sobrenaturales que determinarán el renacimiento de una nueva generación: El Reino de Dios en la Tierra.
Para verificarse esto, la Tierra tiene necesidad de una total purificación y, solamente con intervenciones directas de la Inteligencia Divina, cargadas de justicia, el programa está sobre la Tierra, y sus instrumentos, que son los cuatro jinetes: agua, aire, tierra y fuego (los zigos), están poniendo a dura prueba a las conciencias de los hombres.
Juan, el Apóstol, en el último libro de la Biblia, el Apocalipsis, precisamente habla con un lenguaje simbólico de los acontecimientos que nuestra sociedad tiene que pasar. Redimensionando su mensaje y poniéndolo sobre el plano de la lógica moderna, se aprecia clarísimamente que las revelaciones que les fueron transmiti­das por Seres de volumétrica conciencia, hacen referencia a los tiempos actuales.
En el Apocalipsis se habla de grandes imperios, de las dos bestias sedientas de sangre, de guerras, de atroces pestilencias, de hambre, de grandes sufrimientos para la humanidad. Y, en efecto, hoy, las dos bestias que atenazan la Tierra, bajo una cruel mordaza de poder, se las identifica con las dos superpotencias.
A continuación, resumimos algunos de los mensajes divulgados en todo el mundo por el Amigo del Homo en los que se anunciaba primero lo que más tarde se ha manisfestado con el aval del signo de los tiempos y, a menudo, también, con el de la ciencia terrestre.

Los efectos de los experimentos nucleares: Mensajes de 1.962 y 1.984:
Los extraterrestres comunicaron a Eugenio Siragusa: Evitad a toda costa los experimentos nucleares que serán la causa de terribles terremotos y del desarrollo del harbar (peste de las neuronas del cerebro que origina deseos de matar y matarse en los hombres y en los animales).
En pocas palabras, explicaron que el harbar no es más que un trauma psicológico de naturaleza dinámica que daña irremediablemente las neuronas del cerebro a causa de las radiaciones, del stress cotidiano, del negativo bombardeo de los medios de comunicación, de la droga, de la contaminación, en general, y de los alimentos adulterados. Las primeras especies que serían golpeadas por este morbo serían las de algunos animales: cetáceos, ratas etc. En efecto, la mortandad de delfines, tortugas y peces de todas las especies, que incluso se han producido en las costas italianas, ha hecho sonar la alarma de los expertos que todavía no han encontrado una explicación a este fenómeno. Hay que constatar que en algunos de estos mamíferos se ha efectuado la autopsia y se ha sabido que el alimento con el que se han nutrido era altamente tóxico y muy contaminado.
En el año en curso, la ciencia ha descubierto que existe un stress en el cerebro del hombre que causa suicidios en jovenes, adultos y ancianos, existiendo un aumento de gran porcentaje de locura en la sociedad. Una peste peor que el Sida.

Oscilación del eje magnetico terrestre:
En 1.976 y en 1.985, los Extraterrestres, a través de su operador, explicaron que: ... los experimentos nucleares provocarán oscilaciones del eje magnético con una probable fuga sin retorno de consecuencias catastróficas.
Aval científico en 1.986:

1) El Eje magnético, en pocos años, se ha desplazado 100 km. de su posición originaria hacia el nord‑este.

2) Científicos neozelandeses han dado a conocer, como resultado de estudios encaminados a determinar cada cinco años el desplazamiento efectuado por el polo magnético meridional, que el polo magnético sur está más cerca de Australia (en los gráficos proporcionados por Eugenio y publicados en el n°2 de la revista Nonsiamo­soli, del año 1.985, éste especificó dicho desplazamiento que había sido previsto perfectamente).

3) Frecuentes cambios repentinos de temperatura con intensos calores y anómalos fríos.

Los virus (Comunicado de 1.979):
Los extraterrestres habían amonestado que los virus serían la causa de tremendas enfermedades que segarían de un zarpazo mortal a millones de personas. ¿El antídoto?. Eliminar las contaminaciones que recubren de negra suciedad al hombre: contaminación atmosférica, acuática, terrestre, y sobre todo, espiritual. La amones­tación iba encaminada a poner fin a las suciedades humanas, incluidas las sexuales. Dijeron textualmente:
...Si no poneis remedio a cuanto habéis seriamente afectado con vuestra obra, los virus encontrarán amplio espacio en vuestro hábitat.
Año 1.985. El científico Robert Gallo descubre uno de los más terribles males víricos que provoca la muerte segura a quién está contagiado. Golpea, sobre todo, a los individuos que practican actos sexuales contranaturales, a las prostitutas o prosti­tutos y a los drogadictos. Por su espantosa expansión por contagio, ha tomado el nombre de la peste del año 2.000: El Sida.
Eugenio Siragusa conocía pues, detalladamente, diez, veinte, treinta años antes, los males que arrastraría la humanidad, a no ser que ésta pusiera en práctica el arrepentimiento necesario, a fin de que todos aquéllos no se tuvieran que manifestar.
La actividad, como embajador de los extraterrestres, le llevó también á ofrecer a la ciencia terrestre importantes sugerencias que hubieran debido ayudar positiva­mente al desarrollo tecnológico y moral de la especie humana. No fue escuchado, pero hoy muchos descubrimientos le dan la razón con su aval, también en este caso, de los hechos.

Eugenio Siragusa

Marte, un planeta habitado:
1.969: Comunicados extraterrestres dicen que Marte está habitado según una vida cuatridimensional y que en el planeta hay agua y oxígeno.
1.970: Llega el aval de las sondas espaciales extraterrestres que aterrizaron en el planeta rojo. Estas confirmaron que existe el elemento prioritario de la vida. Incluso la más famosa agente del descrédito extraterrestre, la astrónoma Margarita Hack, confirma que podría existir, o que existiría en un futuro, vida sobre dicho planeta. Una computadora americana revela, además, una zona particular en la que se ven pirámides y una gran imagen de rostro humano, semejante a nuestra esfinge de Gizhé; monumentos que, necesariamente, alguien construyó. Es el aval de cuanto el científico extraterrestre, Hoara, años atrás, le había dicho a Eugenio Siragusa: Los marcianos instruyeron al pueblo atlantídeo y a una parte del egipcio. He aquí, el porqué de la semejanza en las construcciones que fueron edificadas con un programa y una función bien precisos.

Oxigeno en la luna:
Bajo la Luna, hay oxígeno. Bajo la arena lunar, a unos seiscientos metros, existe la posibilidad de vivir respirando aire. Esta es la síntesis de un mensaje extraterres­tre dado, a través de su operador, en 1.969. Solamente un año después (1.970), el científico De Maria individualizó en las piedra lunares el oxígeno.

El sol frío:
Durante una conferencia celebrada en Catania, en 1.966, Eugenio Siragusa declaró:
El Sol en su interior es frío y cuanto os digo, dentro de pocos años, vuestros científicos lo confirmarán.
El científico argentino, Romanuk, y el descubridor del planeta Urano, el inglés Hershel, en los anos 80, demostraron que el Sol es frío.

La tierra hueca:
Declaración de 1.970 y 1.976:
Bajo la corteza terrestre, con entradas principales por los Polos, existen continen­tes gigantescos: El Dorado (por la parte del Polo Sur, es una Base extraterrestre y es tan grande como cuatro veces España) y Aghartan (por parte de Polo Norte, es la morada de los espíritus desencarnados en vías de purificación; es la sede principal de este mundo).
Muchos exploradores han confirmado las declaraciones de Eugenio. La más importante es, sin duda, la del coronel Byrd que, recorrió unas mil millas por el interior del planeta descubriendo grandes continentes cubiertos por abundante vegetación y habitados. Todo ello está narrado en un libro publicado en 1.976 y que tiene por título Lo gran desconocido.
Además, un satélite de la NASA, Essa‑7, durante un pasaje sobre el Polo Norte, efectuó una serie de fotografias en las que se aprecia inequívocamente la progresi­va apertura dinámica del Polo.

Asteroides:
Eugenio Siragusa comunicó a todo el mundo, en el año 1,985, la noticia de que un asteroide podría entrar en la órbita terrestre y que, al girar en sentido inverso al de rotación de la Tierra, provocaría el incendio de la atmósfera con consecuencias apocalípticas. Este asteroide ha sido ahora localizado.

Mensajes y comunicados:
Eugenio Siragusa, ha recibido a lo largo de todo este tiempo, una ingente cantidad de mensajes y comunicados por parte de los extraterrestres. Algunos de estos mensajes, les han sido dados de una forma personal (cara a cara). Otros, por télex­sens (vía directa entre la mente extraterrestre yla del propio contactado. Ampliados estos mensajes con imágenes visuales).
En estos mensajes, se exponen y barajan los más variados temas: Droga, aborto, armamento, suicidio, Dios, Energías, Sol, Fin del Mundo etc. Por ello , incluyo, a continuación algunos de estos mensajes, que podrían llevarle al lector una mayor comprensión intelectual de ellos y, crear una cierta predisposición autorrealizativa de los mismos.

La droga:
Una espantosa reeresión amenaza la humanidad de este Planeta.
El extraterrestre Adoniesis me ha dicho: las estructuras y las emociones psicofi­sicas aceleradas por la acción destructiva de las drogas pueden transformar al homo­sapiens en hombre animal. La perseverancia en este terrible vicio provoca una mutación progresiva de las estructuras informativas genéticas hasta finalizar con la inhibición total de las facultades intelectuales y la anulación completa del mecanismo bio‑fisico necesario al espíritu que es la Inteligencia Divina. En tiempos pasados, hubo sobre vuestro planeta una regresión del género humano dado a un gran abuso de drogas. Sobre la Tierra, los animales que vosotros llamáis MONOS son todavía la prueba de la terrible regresión que transformó al homosapiens en hombre animal.
Este terrible destino podría ser el de una gran parte de vuestra especie, si no conseguís, por todos los medios, acabar con la progresión de este vicio que se extiende cada vez más entre vosotros.
Si vuestra ciencia se queda pasiva, el dinamismo mental demoníaco se extenderá como una mancha de aceite y terribles y doloras desgracias azotarán vuestra especie. Nos produce una gran tristeza haceros esta declaración que es algo desagradable aceptar, pero si no queréis correr el peligro de hacer que vuestras mentes sean incapaces de contener la responsabilidad de lo que os comunicamos y tomar conciencia de la urgencia que hay en poner término a este grave vicio de la droga. Os aconsejamos no perder más tiempo, porque en este caso particular es muy precioso.
Nuestro operador, en servicio sobre vuestro planeta, ha recibido directivas muy precisas sobre el particular y esta a la disposición de todos aquellos que, animados de buena voluntad, quieren hacer todo lo necesario y que debe ser hecho con el fin de impedir que este vicio tan temible no vaya más allá del punto crítico.
Sed conscientes y perseverad en el bien.  Con Universal Amor Adoniesis.

Que se debe comprender por fin del mundo:
Se ha oído siempre decir, y ahora de una forma muy particular, que el fin del mundo está cerca. Una gran parte de los hombres de este mundo han creído y creen en un final fisico del planeta en donde viven, pero no es eso. Son ciclos de crecimiento los que gobiernan vuestro planeta: esos ciclos pueden tener un fin negativo o en un sentido positivo dentro del ciclo determinado.
Esta célula macrocósmica que llamáis Tierra vive su vida cosmogónica y los hombres no son más que los enzymas, elaboradores, transformadores de su naturaleza y de su evolución. Si estas enzymas producen desequilibrios tales que provocan un malestar general en su orden natural, es lógico que estén solicitados por medio de una ley de hierro a cambiar el orden negativo en orden positivo, y eso en función de la ley de amor que gobierna la Creación entera. Es verdad entonces, que al efecto negativo corresponde la necesidad de una intervención de una renovación, de una purificación y por lo tanto de un juicio.
Vuestra generación ha producido desequilibrio de una densidad negativa tan importante que necesita la intervención de un proceso produciendo una sentencia y esta sentencia no será el fin del mundo sino el fin de la generación y no de toda la generación. Es por eso que estamos sobre la Tierra, para advertiros que el proceso pronto se terminará y el que la sentencia podría llegar de un día a otro, o mejor, en el momento establecido por el Supremo.
El preludio al juicio no puede escaparos, porque las advertencias son claras y evidentes y las acusaciones son indiscutibles. NO PODEIS DECIR: YO NO SABIA,NO PODEIS JUSTIFICAROS, PREPARAROS MAS BIEN A REZAR SI QUEREIS SALVAR VUESTRAS ALMAS,PORQUE HA SIDO DICHO Y ESCRITO: TODAS LAS COSAS PASARAN PERO MI PALABRA NO PASARA JAMAS.
Es necesario que sepáis lo que se entiende por fin del mundo, y también que el REINO DE DIOS SOBRE LA TIERRA, ha sido prometido y se establecerá en este mundo cuando esté revestido de luz nueva y de una vida nueva porla Santa Voluntad de DIOS y de sus ARQUETIPOS.
Adoniesis.

El aborto:
Adoniesis dice: ¡ES UN DELITO!
Sabéis, muy bien, que suprimir una vida llamada, es una desobediencia grave hacia la ley Suprema de la Creación y del Creador. También sabéis, que existen períodos, durante los cuales una nueva vida no es llamada.
El animal, distintamente que el hombre, actúa para hacer nacer la vida y multiplicar la especie; lo hace precisamente durante los períodos en los que la hembra es apta para ser fecundada (mestruación). No es lo mismo para la mujer; durante el período de mestruación no es fecundable; este período que varía, no sobrepasa jamás el séptimo día, si la mujer tiene buena salud. Hay todavía dos períodos de no fecundación, siete días antes y siete días después de la mestruación. En total 21 días os permiten actuar sobre el plan erótico sin incurrir en perjuicios por apremio o delito.
Vuestra ciencia podría, con sólo quererlo, tener la certeza de esto que yo os comunico en síntesis, y esta certeza, evitaría los molestos traumatismos a menudo deletéreos hacia los que van vuestras mujeres cuando recurren a medios de impedi­mentos coercitivos. A menudo estas intervenciones producen desequilibrios psico­físico mortales. El aborto, como vosotros lo practicais, sin conciencia, además de ser un delito grave hacia Dios y los hombres, es también y sobre todo el efecto que no puede ser atrincherado por una Ley que vosotros debíais conocer bien. Yo os lo digo: SERIA MUY, MUY SALUDABLE HACER EL AMOR CON UN SENTIDO JUICIO­SO DE LAS RESPONSABILIDADES YACORDANDOOS RELIGIOSAMENTE DE QUE VUESTRO PASO TEMPORAL EN EL MUNDO TIENE UN FIN BIEN PRECISO EN LA ECONOMIA DEL DEVENIR ETERNO DE LA VIDA Y DE LOS CICLOS ECOLOGICOS DE TODA LA CREACION.
Adoniesis.

La pornografía:
Sobre este tema Adoniesis dice:
Es una aberración del medio fisico, que destruye, lenta e inexorablemente, las emotividades naturales y los sentimientos más sublimes de vuestro ser espiritual. Es este arte diabólico el que empuja a los habitantes de Sodoma y Gomorra a la degeneración progresiva, hasta alcanzar los límites que vuestra generación ya logra con una desenvoltura cínica. Es este arte el que ha conducido los pueblos de Sodoma y Gomorra a los límites de la tolerancia de Dios, atrayendo La cólera de su Santa Justicia, con las consecuencias que ya vosotros conoceis.
¿Queréis vosotros sufrir el mismo fin? ¡Continuad y lo sufrireis ciertamente! ¿Es posible que no comprendais todavía la Verdadera Ley que os gobierna?. Vosotros podríais cambiar vuestra vida infernal si solamente consintiéseis en actuar con moderación y discernimiento. Vosotros teneis una conciencia que os habla claramente, pero la escuchais muy dificilmente. Yo os digo: vosotros no sois mejores que los animales cuando actuais así, sino peores. Vosotros no sois los gobernantes de lo que os ha sido confiado por Dios, sino los discípulos del maligno; vosotros sois escorias de la más vil especie. Este es un cruel destino para el hombre que tiene el privilegio de poder representar a Dios sobre la Tierra. Meditad y deducid.
Adoniesis.

El suicidio:
¿Cuántos son los que. en vuestro planeta, conocen el enorme valor de la VEDA y su significado real?.
Para vosotros, terrestres, ella puede no tener ninguna significación, y suprimirla está permitido; pero para nosotros, que conocemos este don inmenso de la INTELI­GENCIA CREADORA, nosotros LE damos el derecho sagrado de ser vivida con plena consciencia y con los valores reales que ELLA misma nos indica. LA VIDA, vivida como ella debe de ser vivida, y no como vosotros la vivís, es la obra maravillosa del DIOS VIVIENTE.
¡ES DIOS MISMO QUIEN VIVE!
¡El suicidio es un delito contra DIOS!. No puede haber ninguna justificación para el que renuncia a la VIDA, o que, solamente se predispone a perderla. Las vueltas de la LEY son muy pesadas y los efectos de esta causa absurda, extremadamente dolorosos.
La VIDA es un don sagrado que debe ser respetado hasta su fin natural. Violentar la VIDA significa violentar a DIOS en su derecho de existir para operar en su Gloria Eterna.
Recordaros que: EL HOMBRE ES LA INTELIGENCIA Y QUE LA INTELIGEN­CIA NO ES EL ALMA, SINO EL ESPIRITU Y QUE EL ESPIRITU ES LUZ, VERBO DE DIOS QUE SE HACE CARNE.
Comprended esto y estaréis convencidos de que la VIDA es sagrada y que debe ser vivida, cualquiera que sean las pruebas que ella pueda encontrar para la Gloria Suprema de DIOS. El que se mata será forzado a desear la VIDA y a no poder obtenerla. El errará largo tiempo, mucho tiempo, en la consternación y las tribula­ciones. ¡Es útil que vosotros lo sepáis!.

Sobre el planeta Marte:
¿Por qué según vosotros terrestres, la vida sobre el planeta que llamáis Marte, debe ser, necesariamente como la vuestra?.
La Inteligencia, o el Espíritu que ha experimentado, sirviéndose del instrumento fisico, los valores tridimensionales, pueden no necesitar más el habitáculo material en un planeta que ha alcanzado un plano evolutivo cósmico más avanzado que el de la Tierra.
La materia sublimada, vuelta en gran parte dinámica, podría ser el instrumento de la Inteligencia o Espíritu y desarrollar actividad totalmente diferente de la que desarrollan los terrestres. Su naturaleza puede no ser visible, pero no por esto deben, necesariamente, no existir.
Vosotros, terrestres, estais en condiciones de ver todo lo que vuestro poder visual os permite. 0 de oir lo que vuestra facultad auditiva os concede. Sobre el planeta que vuestra ciencia sondea (Marte), con medios en consonancia con las facultades humanas, puede haber un movimiento de intensa vida no percibida por vosotros.
Un día, no lejano, os dareis cuenta de esto y entonces estareis obligados a creerlo.
Woodok.

El petroléo:
La absorción y la simbiosis del elemento agua de mar se hace lentamente con la colaboración de gas y de otros elementos yacentes en las capas profundas de la corteza terrestre, activadas, en su elaboración, por una fuerte radiación aprisiona­da en el núcleo central del geoide. El petróleo puede ser comparado a uno de los numerosos elementos que producen, sobre el plano bio‑físico, la estabilidad peristáltica y vital de una célula. Su explotación indiscriminada e inconsciente provoca sobre vuestro planeta una carencia bastante grave y desarmoniosa sobre todas las otras estructuras vitales de lo que vosotros podéis verdaderamente definir como una célula del cuerpo astrofisico del Cosmos. Esto constituye una incapacidad natural de reproducción del petróleo, substancia indispensable para la joven evolución vital del geoide. La explotación indiscriminada de los gases naturales también es dañina, pues también ellos son indispensables para la elaboración de toda la estructura armoniosa y vital de vuestro planeta.
El agua polucionada estimula negativamente el humus dinámico de la vida en todos los sentidos, pues ella es la fuerza que cataliza el dinamismo de todas las formas materializadas. Como vosotros podéis constatar, vuestra inconsciencia acelera el envejecimiento de vuestro mundo, poniéndolo en una situación de stress importante y en consecuencia, en una condición de reacción capaz de producir una seria sacudida de autodefensa pudiendo tener repercusiones gigantecas sobre vuestra existencia.
Adoniesis.

A los sabios de la tierra:
Es el momento propicio para hacer serios esfuerzos y poner en práctica el proyecto de construcción de un satélite artificial laboratorio del tipo Phobos, capaz de transformar la energía solar en energía motriz y de enviarla sobre vuestro planeta. Tarde o temprano, vosotros estareis obligados a recurrir a esta fuerza inagotable de energía propia, también capaz de haceros salir de la era de la combustión con inmensos beneficios sobre el plano ecológico y vital. La explotación temporal de los flujos térmicos de los volcanes todavía en acción, también podría facilitar grande­mente una dificultad momentánea, pero es necesario pedir el proyecto principal, que es la construcción en el espacio de uno o varios laboratorios orbitales, teniendo como fin específico la transformación de la energía solar. Este trabajo pide un esfuerzo colectivo considerable pero si la responsabilidad consciente prevalece, la realización de este proyecto será completamente posible. Nosotros os ayudaremos, programando mentalmente a los que estén disponibles para el estudio y para la realización de este proyecto que nosotros llamamos en vuestro idioma Del Cielo a la Tierra.
Adoniesis.

Vuestra institución matrimonial:
Es una institución blasfema y fuente de prostitución si no está alimentada del carisma, primero espiritual y luego material.
A menudo, la unión entre el hombre y la mujer terrestre, llega por simpatía exclusivamente exterior, o peor, por intereses materiales.
El desenlace de esta uniones es inevitable, porque el amor no existe.
El amor vive y sobrevive, solo si el espíritu está en perfecta sintonía entre el hombre y la mujer; si esto existe el matrimonio, como vosotros lo llamais, se vuelve automáticamente indisoluble y la felicidad es grande.
El matrimonio debe ser un real complemento, una recíproca fuente de seguridad y ayuda, vuestra institución matrimonial no respeta los valores eternos de la Ley Universal. La adulteración de este inmenso bien esta en vuestras costumbres, en la irrefrenable lujuria, en la exclusiva necesidad de satisfacer el sexo, en el orgasmo progresivo de la insatisfacción.
Estos valores negativos llevan a la muerte al amor o empujan al hombre y a la mujer a prácticas sodomíticas aberrantes, son pocos los que, sobre vuestro planeta, están vinculados del verdadero amor.
Woodok.

Si continuas en lo superfluo te faltará lo necesario: .
Registramos los discursos que hacen vuestros expertos para proponer este sistema o el otro, buscando de este o de otro modo la solución a la progresiva descomposición económica mundial. Discursos inútiles y sin sentido, si están ausentes los valores basilares del conocimiento, de la consciencia y de la indispensable necesidad de eliminar el desequilibrio que provocan las locuras del consumo, las explotaciones indiscriminadas de los recursos naturales, las perturbaciones del dinamismo ecoló­gico, el hipertrófico deseo de poseer lo superfluo, deteriorando sistemáticamente el sistema orgánico del ya decadente ciclo vital de vuestro planeta.
Las alternativas deben ser cuerdas y cargadas de serias responsabilidades, si quereis sobrevivir, si deseáis la existencia próspera y feliz para todos los habitantes de vuestro planeta. El peor de vuestros males reside en los que anteponen, con férreo cinismo, su egoístico poder de posesión al bien de toda la humanidad. Si no conseguís parar este pernicioso y egoístico poder destructivo, el fin de la humanidad será inevitable. Del Cielo a la Tierra
La libertad de vivir según la Ley de Dios. La libertad de vivir según la Ley del Hombre ser conscientes en DIOS, quiere decir programar su propia vida con los postulados que Jesucristo enseña magníficamente, para que el Amor, la Justicia y la Paz de Dios puedan reinar en el corazón de los hombres y haceros instrumentos conscientes de Su eterno devenir.
El hombre tiene la prerrogativa de escoger una u otra ley para experimentar los valores dualistas que actúen en su propia dimensión.
El es el único árbitro para escoger, vivir su vida con los valores del bien o del mal. Dios está presente en la Consciencia, pero EL no es nunca la causa del mal que escoge el hombre, porque EL es Armonía Suprema, Justicia Suprema, Amor Supremo.
El hombre tiene dos formas de recorrer el sendero del Conocimiento que él mismo ha escogido: EL CONOCIMIENTO DEL BIEN A TRAVÉS DEL SUFRIMIENTO POR EXCESO 0 POR DEFECTO, o bien POR EL EQUILIBRIO DE LOS VALORES POSITIVOS Y NEGATIVOS.
El hombre deber ser consciente de su naturaleza dualista: MATERIA‑ESPIRI­TU y también debe aprender a comprender que el mal no es un fin en sí mismo, sino el medio, el móvil que lo empuja al conocimiento del bien y de sus valores construc­tivos. La Inteligencia Creativa sitúa cada cosa sobre un plano de causas y efectos. Ha sido dada al hombre la libertad de discernimiento por el derecho de auto‑crítica y de auto juicio, según el valor positivo o negativo desarrollado por una causa definida de experimentación de la propia experiencia, sobre el plano en que vive y actúa.
El hombre puede, si quiere, decir yo no acepto, pero NO ha sido dicho que pueda hacerlo toda la eternidad, porque tendrá siempre la posibilidad de transformar los efectos negativos en positivos por causas diferentes que Dios mismo ofrece de mil formas para que la Verdad instruya e ilumine al Espíritu Actuante del Ser, instrumento de la Naturaleza Cosmofisica.
El mal no es DIOS, sino un medio para alcanzar lo que EL es realmente.
Errar es humano, perseverar es diabólico. Esto vale para el hombre, pero no para DIOS, porque EL ES LEY DE AMOR Y DE ARMONIA.
Adoniesis.

La riqueza:
La riqueza, caros amigos terrestres, no debe ser un fin, sino un medio.
Cuando la riqueza se vuelve fin, a si misma, genera egoísmo, posesión obsesionan­te, delirante signo, que llega a alimentar orgasmos delictivos, o peor, poder de opresión y de dominación. La experiencia de la riqueza es pesada y la tentación es fuerte. He ahí porque ha sido dicho y escrito: Es más fácil que un camello pase por el agujero de una aguja, que un rico vaya al paraíso.
También la pobreza es un grave peligro para la paz y la concordia. Si la riqueza genera pobreza, ha edificado el propio suicidio por la falta de capacidad de haberla empleado como medio de equilibrio, renunciando al progresivo deseo de acumular por obsesión de posesión y así poder ejercitar el dominio, o peor la esclavitud, el servilismo total de los que tienen poco o nada.
¿Qué habeis aprendido?
¿No os bastan las experiencias del pasado?
Los grandes imperios se han hundido por este imperdonable error con el que continuáis a perseverar. ¡Arrepentiros!.
Woodok.

A los potentes del mundo:
No os arroguéis el derecho de ser los patrones del mundo. ¡No lo sois! Tenéis, sólo, el permiso de habitarlo y de custodiarlo. Tenéis el consentimiento del Padre Creativo, porque la estancia es Suya. Sabéis, muy bien, que su casa está hecha de muchas estancias. Ha sido dicho y escrito, no os hagáis los ignorantes.
El mundo es de toda la humanidad, pero sólo cuando demuestre cuidarlo según los deseos del patrón que lo ha concedido sin pedir nada y con pactos precisos de derechos y deberes.
Por consiguiente, atentos, porque, si no respetáis el pacto, el patrón (vosotros sabéis muy bien quien es) podría echaros y mandaros a otro sitio. Y entonces no seréis el taburete de sus pies, sino otra cosa peor.
Tratad de merecer el mundo que os ha sido concedido habitar y disfrutar, cuerdamente, con amor y gratitud, de su miel y de su leche.
A pesar nuestro, sabemos que además de creeros, los patrones os concedéis la libertad de destruir, de desarmonizar, de envenenar, de disfrutar, sin responsable discernimiento, es la estancia del Señor.
Os aseguramos que haciendo así, seréis expulsados fuera; no os contamos una fábula, sino que decimos lo que conocemos y es verdad.
Os hemos dicho, muchas veces, poner las cosas en su justo sitio. Os lo repetimos todavía, y si hacéis pronto y bien, el amor del patrón se podrá anteponer a la justicia. Pero si ignoráis la amonestación y el apremio que os llega, entonces no habrá salvación para vosotros. Así como ha sido escrito acaecerá. Sacudiré la tierra, el agua y el fuego y los cuatro Caballeros situados en los cuatro ángulos de la Tierra, golpearán a muerte a todos los que han desobedecido y perseverado, licenciosamente, en el error con espíritu diabólico.
Recordad: También ha sido dicho quiénes heredarán la Tierra.
No lo olvidéis.
Woodok.

Divorcio:
Este problema sólo atañe a los pueblos de los planetas que aún no han conseguido ser una grande y única familia.
Los niños pertenecen a todo el mundo y cada uno debe proveer para que tengan, en su libertad, la seguridad y la tranquilidad de sentirse amados, no solamente por los que han creado sus cuerpos, sino también por los que, aún no siendo consanguí­neos son hermanos y hermanas en la luz de la Verdad y por consiguiente en perfecta comunión con todo el mundo.
Vuestro planeta se vuelve acuciante porque os faltan las condiciones ideales de este orden Universal, que ya existe en números mundos según una Verdad que vuelve libre, verdaderamente libre.
En vuestro mundo se esparcen más y más las fuerzas especulativas que hacen sufrir y esto a causa del egoísmo hipertrófico y de una fuerza de positividad enfermiza, que no son ni pueden ser justificadas en ciertos casos. La coacción es un mal y este mal empeora cuando la falta de complemento pone a los niños en situaciones dañinas cuando ven, oyen, deducen y sufren por estas constataciones de los efectos de una incomprensión irremediable existente en el ambiente en el que están forzados a vivir.
Sería necesario cambiar las bases sobre las que se funda la unión de dos seres dispuestos para ser instrumentos creadores. Se necesita una gran consciencia y un gran sentido de la responsabilidad en la elección, pero estos valores, todavía faltan en vuestra estructura social y moral y creo que pasará mucho tiempo antes de que consigáis poner en práctica lo que ya es el método de vida según la Ley en los otros mundos.
Adoniesis.

La bomba de neutrones:
Una nueva invención de vuestra diabólica ciencia; una nueva forma de destruir la vida; un nuevo acto de vuestra animalesca veleidad de dominio y de muerte.
Una nueva capacidad de suscitar en Dios la ira santa y acelerar los tiempos de vuestro fin.
La esperanza de vuestra sobrevivencia se aleja, cada vez más, y la destrucción de esta forma de vivir vuestra se vuelve inevitable, indispensable.
Vuestra ciencia atenta, con cínica desenvoltura, contra el equilibrio del sistema planetario. Sabed que estos actos no serán tolerados por la inteligencia que gobierna las cosas celestes. No os ilusioneis de poder vadear impunemente sus fuerzas y sus leyes. Bastaría una sola hora para expulsaros definitivamente de este mundo que, recordaros: Es casa del Señor, una de sus estancias.
No podreis evitar vuestra segunda muerte, ni tampoco podreis evitar las tribula­ciones que esta comporta. Esperad lo que mereceis por vuestra inconsciencia y diabólica desobediencia a la llamada de la justicia y del amor de la luz creadora.
Lloraréis y gemireis: Esto os decimos. Meditad.
Adoniesis.

El hombre no puede morir:
Quién está iluminado por la eterna verdad sabe esto y no teme la muerte.
Os engañáis cuando creéis que el hombre es la envoltura fisica; os engañáis, porque no es verdad. El hombre, el Yo Eterno, está dentro de su medio, de su instrumento físicosensorial.
El cuerpo sólo es servidor, colaborador de aquel que planea en el tiempo y en el espacio, fuera del tiempo y del espacio.
El cuerpo es el habitáculo temporal del espíritu viviente y operante en la dimensión fisica.
El verdadero hombre, el real y eterno no podrá morir nunca, nunca. La muerte del cuerpo es la causa de su traslado a otra sede, a otro plano operativo experimental, en otro habitáculo idóneo para mejorar los conocimientos, para rehabilitar los errores, para ampliar la capacidad evolutiva, para comprender, cada vez mejor, la función de los valores complementarios que instruyen el contínuo devenir y el crecimiento del ser Macro‑Cósmico.
Muchos son los senderos y muchas las experimentaciones que el espíritu recorre y ejercita. La Inteligencia y el Espíritu son una misma cosa.
Hoara.

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Hasta aquí algunos de los mensajes recibidos por Eugenio Siragusa. Ahora, que cada uno medite y deduzca los altos conceptos que estos mensajes contienen. Particularmente tengo que decir, que estos comunicados están llenos de Conocimien­to, de Amor, pero que también dejan entrever lo que puede ser la Justicia.
Hoy día, Eugenio Siragusa, sigue operante tratando de sacudir la conciencia de esta humanidad. Pues él, mejor que nadie, conoce la importancia que tiene el tiempo que vivimos.

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Videos Eugenio Siragusa, instrumento del Padre (Colaboración de Tomás Latino)

 

Videos de una de las últimas entrevistas de Siragusa hablando de Giorgio Bongiovanni en el año 2002 :

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Parte 5

Parte 6

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