Edgar Mitchell - 07/03/2002
Astronauta, heterodoxo... su opinión tiene el peso de quien a pisado la Luna y conoce desde dentro algunos de los mayores secretos del gobierno de los EEUU y, según el, en el tema ovni hay mucho más de lo que nos han contado.
(Tim Coleman) En 1971 Edgar Mitchell se convirtió en el sexto hombre que pisaba la Luna. A bordo del Apolo XIV le acompañaba Alan Shepard. De carácter inconformista, Mitchell era un astronauta de primera, no en vano había sido piloto de guerra de la Marina estadounidense y era ingeniero aeronáutico por el Instituto Tecnológico de Massachussetts.
Durante la misión del Apollo llevó a cabo experimentos telepáticos con personas en tierra para ver si las distancias afectaban a los resultados. En 1973, inspirado por las experiencias profundas que tuvo durante la misión Apollo, fundó el Instituto de Ciencias Noéticas en California. Durante las últimas dos décadas y media ha estudiado la "cosmología de la conciencia". Su objetivo, esbozado en el libro El camino del explorador, es establecer un vínculo entre la Ciencia y la espiritualidad.
Además de estudiar la naturaleza de la conciencia, Mitchell también ha sido un investigador ufológico muy activo. Junto al astronauta Gordon Cooper ha reiterado a los medios de comunicación su creencia en la existencia de los ovnis y de su origen extraterrestre. En 1997 Mitchell participó en el programa ovni de "desclasificación" organizado por Steven Greer, director del Centro para el Estudio de la Inteligencia Extraterrestre (CSETI), donde testigos civiles y militares declararon en el Congreso Estadounidense haber estado implicados en sucesos relacionados con ovnis. El motivo era averiguar si el Gobierno había capturado naves alienígenas y reutilizado su material para desarrollar nuevas tecnologías. Mitchell está convencido de que tal situación se ha producido, pero no se ha encubierto porque forma parte de un proyecto secreto en marcha desde hace décadas bajo una administración gubernamental paralela, ajena al presidente de EEUU y al Pentágono.
-Como astronauta y figura pública, ¿por qué le pareció necesario hablar sobre el tema ovni?
-Mi mayor interés se centra en la naturaleza del Universo en que vivimos. ¿Cuál es nuestra relación con la realidad más grande? Si los ovnis forman parte de la misma y estamos negándola, ¿qué pasa entonces?. Esto supone una falta de toma de conciencia y no lo acepto. Salí al espacio para aprender sobre el Universo, para adquirir nuevas perspectivas e ir más allá de los límites de la existencia conocida. Si estos fenómenos nos aportan nueva información sobre el Cosmos, entonces debemos ir hasta el fondo.
-¿Qué le llevó a fundar el Instituto de Ciencias Noéticas?
-Fue un intento de responder a las preguntas perennes: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos? y ¿adónde vamos? Creo que, ahora que el método científico ha capacitado a la humanidad para aumentar su conocimiento de forma exponencial, nos convertimos en una especie que se conoce a sí misma, que sabe hasta dónde puede llegar, y uno de los interrogantes más importantes ahora es saber cuál es la naturaleza de la conciencia. ¿Cómo nos permite ser seres inteligentes? Por desgracia no tenemos buenas respuestas para esa pregunta.
-¿Ha llegado a alguna conclusión?
-Tras veinticinco años de investigación creo que vivimos en un Universo que se organiza solo, que es inteligente y creativo, que es capaz de aprender, equivocarse y evolucionar; por tanto debe ser considerado más como un organismo que como un cúmulo de partículas de materia según las leyes de la Física. El Universo, tal y como lo percibimos, es un sistema interactivo entre los procesos Físicos y la actividad inteligente. Un buen símil sería decir que si usted cree en Dios, entonces Dios todavía está aprendiendo y sigue creando.
-¿Le causó problemas el hecho de que los medios de comunicación tergiversaran sus esfuerzos para efectuar experimentos telepáticos mientras estaba en el espacio?
-La verdad es que no. los experimentos no fueron tergiversados por las personas que los conocen y los llevan a cabo habitualmente. los parapsicólogos del momento captaron la atención con los experimentos y estaban encantados con los resultados. Personalmente ni siquiera utilizo el prefijo 'para' en relación con estas ciencias ..., resulta impropio. Ahora tenemos buenos modelos de cómo actúan las funciones "psi' y comprendemos bastante bien sus mecanismos.
-¿Podría explicar cómo funcionan esos modelos?
-Todo está interconectado, eso nos dice la Física Cuántica. Naturalmente los místicos llevan diciéndolo desde hace miles de años. Sin embargo, la Ciencia ha estado preguntando cómo es posible que la mente obtenga información más allá del entorno inmediato por medio de la telepatía o la visión remota. El término que se emplea ahora en Física para describir estos fenómenos se encuentra 'carente de localidad', ' la conciencia humana en su totalidad no está contenida dentro de los límites del espacio-tiempo.
El mecanismo para explicar los fenómenos "psi", recientemente descubierto, se llama holografía cuántica. Se descubrió que la emisión de energía de cada objeto cuántico (subatómico) es lo bastante coherente para obedecer a las leyes de la holografia. El holograma cuántico posee una información muy rica y no se emplaza en un sitio determinado, es "no local', por así decirlo. Por ejemplo, la mesa de este salón está aquí, tal y como la experimentamos. Pero también es un holograma una onda de forma que aporta información por todo el Universo. Este tipo de holografia cuántica permite explicar toda la gama de funciones mentales como la telepatía y puede arrojar luz sobre lo que parece ser la interacción entre alienígenas y humanos durante las denominadas experiencias de abducciones. Si éstas son físicamente ciertas y acontecen con la frecuencia que se pretende, tendría que haber habido un mínimo de trescientas al día durante los últimos cuarenta años. Creo que ello requiere un componente mental.
-¿Qué tipo de personas ha consultado durante sus investigaciones sobre el fenómeno ovni?
-Es importante confiar en personas que han estado allí y han obtenido datos de primera mano sobre el fenómeno. Las únicas que conozco con esas características han sido miembros de organizaciones de espionaje, militares y miembros del Gobierno cuyos deberes oficiales consistían en investigar el fenómeno ovni. También he consultado a grupos que realizan entrevistas a personas implicadas en el encubrimiento gubernamental de Rosweli y otros lugares. A esta gente les gustaría salir a la luz pública, pero les preocupa romper su juramento de seguridad.
-¿Por qué sigue el Gobierno estadounidense encubriendo el fenómeno ovni?
-Podría decirse que al principio estaba justificado que encubrieran una operación de tales características. Pero estos sistemas altamente clasificados y de acceso limitado otorgan poderes absolutos a las personas implicadas; y eso fue precisamente lo que ocurrió. Desde la Administración del presidente Eisenhwer, los dirigentes de alto nivel desconocen lo que ocurre con los programas negros, sobre todo con éste. Ya no hay informes en archivos accesibles, de forma que ya no pueden conseguirse libremente. Contestando a su pregunta, diría que el Gobierno no descubre nada porque no sabe qué hay que descubrir. Por eso se inventan historias ridículas, como la utilización de maniquíes, para dar una explicación con alguna lógica a los cuerpos que se encontraron en el incidente de Roswell.
-¿Cuál es su postura en relación con la realidad del fenómeno ovni?
-No tengo experiencia de primera mano sobre ninguno de estos fenómenos, pero si la gente con la que he hablado dice la verdad, entonces la respuesta es afirmativa: hemos recibido visitas de extraterrestres. Se han producido accidentes de naves y se han recuperado cuerpos y materiales, algunos componentes se han reutilizado y otros se han duplicado. Quizá lo más inquietante de todo es que el encubrimiento oficial respecto a la reutilización de esta tecnología alienígena se deba a que ha escapado a su control y ha pasado a manos privadas, es decir, algunos grupos están utilizando fondos de "presupuestos negros" sin un control gubernamental adecuado. Son grupos disidentes y están fuera de control.
-¿Son los ovnis que habitualmente se ven en el cielo producto de esta tecnología recuperada por este grupo clandestino?
-No lo sé. El 13 de marzo de 1999 una de las formaciones de luces más grandes nunca vistas (las denominadas "Luces de Phoenix") volaron sobre Sedona, Tueson y Phoenix, en Arizona. Algunas tenían forma de uve y otras eran triangulares; cada una de ellas medía al menos 300 metros de longitud. Durante una hora y media miles de personas en Phoenix las vieron moviéndose entre 150 y 500 metros por encima de sus cabezas a una velocidad que alguien llamó "de globo", es decir, a unos 50 6 70 km/h. Esta velocidad era anómala ya que los ovnis no suelen desplazarse tan despacio. Parecía como si fuera un despliegue hecho a propósito. También resultó extraño que la prensa no informara de esto hasta el mes de mayo y sólo durante un breve periodo de tiempo. Tampoco hubo comentarios oficiales.
-¿En torno a qué elementos gira actualmente la investigación ovni que está realizando?
-Indagamos la forma en que los grupos clandestinos han estado haciendo malversaciones de dinero del Gobierno. Hay algunas corporaciones ocultas y estamos haciendo todo lo posible para rastrear de dónde procede el dinero. Cuando buscas en los registros oficiales no encuentras nada. la falta de documentación ya es por sí misma reveladora de anomalías.
-¿Qué le han dicho los investigadores sobre lo acontecido en el supuesto accidente de un ovni en Roswell?
-Me han contado que aquellas personas que estaban en él Ejército entonces, ocupando puestos de autoridad en relación con estos sucesos, están ahora dando la cara y diciendo lo que ocurrió: hubo un accidente extraterrestre en Rosweil. Cada vez estoy más convencido de que dicen la verdad porque contamos con unos 150 militares y gente del Gobierno dispuestos a hablar.
-Es evidente que hay mucha confusión en relación con el tema ovni. ¿Cómo separa la gente de a pie la verdad de la ficción?
-Hay que ser muy metódicos y cuidadosos. Hay mucha desinformación. la cuestión de si la verdad se ha mantenido secreta o no puede contestarse así. no se ha mantenido secreta. Ha estado siempre a la vista pero ha sido objeto de desinformación para desviar la atención y crear confusión, de forma que no se descubriera la verdad. La desinformación es otra forma de encubrimiento y es una técnica que se practica desde hace al menos 50 años.
-¿Cree que la realidad de los ovnís puede afectar a la vida de la gente si se descubre?
-No sé si realmente cambiará la vida de alguien. De lo que hablamos aquí es de nuestro conocimiento de una realidad más grande, de nuestro lugar en el Universo. la realidad de extraterrestres que visitan la Tierra debería ser un hecho natural, igual que nosotros vamos a la luna. Simplemente forma parte de como son las cosas. Tenemos que comprender esto y emplazarlo en un contexto más amplio: la naturaleza de nuestra existencia y nuestro lugar en el Cosmos.
Hasta hace poco, lo habitual era aceptar que estábamos solos y que la Tierra era el único lugar donde había vida, y esto ya no lo cree casi nadie. Eso cambia nuestro concepto de quiénes somos y cómo encajamos en la realidad más grande. ¿Supone esto alguna diferencia respecto a cómo nos ganamos la vida? No, pero representa una diferencia en la comprensión que tenemos de nosotros mismos y nuestra relación con esa realidad mayor. No es una cuestión cotidiana a menos que haga cambiar tu conducta y te convierta en un ciudadano más responsable. Creo que es importante hacer ver a la gente que hay mucho más de lo que vemos y creemos.
Fuente: http://www.akasico.com/
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